domingo, 12 de julio de 2026

Parece evidente que la pureza de la raza es la causa de su decadencia.

Otro rapto de Helena

Desde el inicio de la historia ha sido necesario mezclar la sangre para la supervivencia de la tribu

Detalle del mosaico de la villa romana de Noheda (Cuenca) que representa a Helena de Troya en el momento de ser raptada por Paris.
R. G.


Entrar a saco por sorpresa en la tribu vecina y llevarse a las mujeres es un hecho que se habrá repetido innumerables veces en la prehistoria. El hombre primitivo ya sentía la necesidad de introducir sangre nueva para mantener el vigor genético de la tribu porque suponía por puro instinto que la consanguinidad endémica era causa de muchas y terribles enfermedades. Este acto, que al principio sería sumamente violento, pasó a formar parte de la mitología. El rapto de Helena lo realizó el príncipe troyano Paris, quien se llevó a la esposa del rey Menelao, desde Esparta hasta Troya, y bien se realizara el rapto con fuerza o se tratara de una fuga amorosa lo cierto es que desencadenó la famosa guerra de Troya. La fundación de Roma fue presidida por otro suceso mitológico que se conoce como el rapto de las Sabinas. Debido a la falta de mujeres Rómulo organizó una fiesta a la que invitó a todas las tribus vecinas. En el momento culminante del sarao los romanos raptaron a unas treinta mujeres de la tribu de los sabinos para convertirlas en sus esposas. A partir de los años sesenta del siglo pasado, en España se dio un fenómeno muy significativo: los jóvenes más avanzados comenzaron a emparejarse con chicas extranjeras. Era la versión moderna del rapto de Helena, del mismo modo que la bajada de las nórdicas a las playas del sur era un remedo del rapto de las nuevas sabinas, el acto fundacional de nuestra modernidad. Estaba de moda buscar sangre nueva más allá de los Pirineos hasta el punto que lo progresista era tener una novia francesa, inglesa, holandesa o alemana. Puesto que Ortega decía que la salvación de España estaba en Europa muchos intelectuales y artistas empezaron a llevar a cabo el rapto de Helena o a liarse con las sabinas. Desde el inicio de la historia ha sido necesario mezclar la sangre para la supervivencia de la tribu. Parece evidente que la pureza de la raza es la causa de su decadencia. Pero hay quien busca montar con esto otra guerra de Troya.

...el mundo ocurre en miles de planos ajenos al nuestro.

El mundo no para

Hay episodios que no significan nada y que nos dejan sin embargo la idea de haber asistido a una revelación

Un cuervo en un parque en Shanghái (China). ... CFOTO (Future Publishing via Getty Images)


Estaba tan tranquilo, sin meterme con nadie, contemplando el horizonte uno de estos miércoles infernales de julio, cuando un cuervo atravesó de izquierda a derecha, como el que escribe un texto, mi campo visual. Llevaba en el pico algo muy grande. No distinguí si se trataba de un pedazo de pan, de una raíz, o de una rata. ¿Pero a dónde vas con esa carga, camionero alado, le pregunté mentalmente?

Hay episodios que no significan nada y que nos dejan sin embargo la idea de haber asistido a una revelación. No porque nos comuniquen un mensaje, sino porque nos recuerdan que el mundo ocurre en miles de planos ajenos al nuestro. Mientras yo permanecía inmóvil, entregado a esa forma de pereza que consiste en mirar el cielo, el cuervo traspasó mi tarde con la fuerza de una estocada arrastrando consigo un enigma. Así que yo me dedicaba al recogimiento y él a vivir. Me sorprendió la desproporción entre el tamaño del ave y el del objeto. Pese a la carga, volaba con la eficacia antigua de lo no aprendido. La naturaleza está llena de trabajos invisibles. Creemos que el mundo descansa cuando nosotros cabeceamos, pero las hormigas siguen acarreando semillas, los árboles transportan savia bruta desde las raíces hasta las hojas, las nubes cambian de forma y de color, las arañas van a lo suyo con más eficacia que nosotros a lo nuestro.

Tal vez lo que me dejó pensativo, aunque sin pensamientos, fue precisamente eso: haber rozado durante un segundo una historia de la que nunca sabré nada. Entró en mi vida como el personaje secundario que cruza una escena sin pronunciar una palabra, alterando sin embargo el sentido de la secuencia. Hay una humillación extraña en aceptar que el universo no está hecho para ser entendido, sino apenas vislumbrado. A veces basta el vuelo de un cuervo con una incógnita en el pico para recordarnos que vivimos rodeados de argumentos cuya primera y última página nos han sido arrancadas.

domingo, 31 de mayo de 2026

La paranoia de quien guarda en casa gran cantidad de dinero negro debe de ser muy angustiosa.

Una caja fuerte especial

Al parecer, existe un orden instintivo a la hora de esconder el dinero

Caja fuerte electronica



Cuando unos ladrones entran en una casa, en general buscan joyas y dinero en metálico y por su larga experiencia primero se dirigen a las cajas de zapatos, luego a las perolas de la cocina, a los libros de las estanterías, a los radiadores, a los colchones, a la caja fuerte descubierta detrás de un cuadro. Al parecer, existe un orden instintivo a la hora de esconder el dinero, los ladrones lo saben y por supuesto también lo sabe la policía que tiene a su disposición perros amaestrados capaces de señalar un fajo de billetes en cualquier doble fondo, entre las vigas de techo, bajo un ladrillo del salón o enterrado en una fosa del jardín. A la hora de buscar un lugar oficialmente seguro tampoco sirve alquilar la caja de un banco que sería el primero en delatarte si tuvieras un problema con Hacienda. La paranoia de quien guarda en casa gran cantidad de dinero negro debe de ser muy angustiosa. A un escritor especialista en historias de detectives le preguntaron, llegado el caso hipotético en que se viera obligado a esconder un alijo de dinero, qué lugar escogería. Era un escritor de éxito, muy elogiado por la crítica, había sido reconocido por su talento con alguna medalla de oro nacional. Ante una audiencia que le seguía con mucha atención explicó que su plan podría tomarse con humor a la manera de un relato de Agatha Christie. Primero trataría de mantener la fama de persona honesta fuera de toda duda, lo más alejada posible de cualquier hedor a dinero sucio. Para disimular escribiría versos muy líricos. Dada su reputación no tardarían a invitarle a que guardara para la posteridad algunos de sus escritos. Sin duda podría hacerlo en una caja fuerte del Instituto Cervantes donde los autores depositan textos que desean que se lean en el futuro. Aprovecharía esta invitación para guardar en esa caja un millón de euros envuelto en un pliego de sonetos donde permanecería bajo una llave a su disposición. Ni a Hercules Poirot se le ocurriría meter allí la nariz.

...ser felices sin creernos por eso culpables.

Ejercicios espirituales

Varias generaciones de este país venimos del terror, hasta que caímos en la cuenta de que el placer podía ser en un arma en la lucha por la liberación

Interior de la sala Rock-Ola, de Madrid, en 1983, durante la Movida madrileña. ... BERNARDO PEREZ



La capilla estaba en penumbra; al pie del altar sobre una tarima había una mesa camilla iluminada por un flexo que proyectaba contra las paredes la sombra puntiaguda, tenebrosa, del director de los ejercicios espirituales allí sentado, quien en ese momento describía minuciosamente las penas del infierno sin escatimar ningún horror. Decía que este castigo podía caer sobre un niño de siete años recién llegado al uso de razón que cometía su primer pecado o sobre un viejo a punto de morir que lo cometiera en plena agonía después de una vida intachable. Ambos serían condenados al fuego eterno para toda la eternidad. ¿Qué era la eternidad? Si una hormiga diera vueltas alrededor de la tierra, cuando llegara a partirla en dos mitades, la eternidad alcanzaría el primer segundo. El terror llenaba toda la capilla y yo era uno de aquellos adolescentes aterrorizado. Pero había una única solución: no caer en el pecado, no tener un solo pensamiento impuro. En ese caso el infierno se transformaría en el paraíso. Los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola son un monumento a la psicología humana; de hecho, además de sociólogos y psicoanalistas, los han copiado todas las policías del mundo sin distinción de ideologías para los interrogatorios en los sótanos de las comisarías. Primero el policía malo te tortura durante toda la noche y al amanecer cuando estás hecho un pingajo llega el policía bueno, te ofrece un cigarrillo y te pregunta si quieres un bocadillo de tortilla. Y te derrumbas. Varias generaciones de este país venimos de ese terror, de esa congénita condena. Pero un buen día caímos en la cuenta de que el placer podía convertirse en un arma en la lucha por la liberación. Contra el infierno, contra el pecado estaba el verano, la libertad, la rebeldía, el mar, la música, el sexo libre, la amistad, la alegría de vivir, la gloria de la naturaleza. Aquel terror sádico nos sirvió de palanca para conquistar este principio revolucionario: ser felices sin creernos por eso culpables.