Otro rapto de Helena
Desde el inicio de la historia ha sido necesario mezclar la sangre para la supervivencia de la tribu
Entrar a saco por sorpresa en la tribu vecina y llevarse a las mujeres es un hecho que se habrá repetido innumerables veces en la prehistoria. El hombre primitivo ya sentía la necesidad de introducir sangre nueva para mantener el vigor genético de la tribu porque suponía por puro instinto que la consanguinidad endémica era causa de muchas y terribles enfermedades. Este acto, que al principio sería sumamente violento, pasó a formar parte de la mitología. El rapto de Helena lo realizó el príncipe troyano Paris, quien se llevó a la esposa del rey Menelao, desde Esparta hasta Troya, y bien se realizara el rapto con fuerza o se tratara de una fuga amorosa lo cierto es que desencadenó la famosa guerra de Troya. La fundación de Roma fue presidida por otro suceso mitológico que se conoce como el rapto de las Sabinas. Debido a la falta de mujeres Rómulo organizó una fiesta a la que invitó a todas las tribus vecinas. En el momento culminante del sarao los romanos raptaron a unas treinta mujeres de la tribu de los sabinos para convertirlas en sus esposas. A partir de los años sesenta del siglo pasado, en España se dio un fenómeno muy significativo: los jóvenes más avanzados comenzaron a emparejarse con chicas extranjeras. Era la versión moderna del rapto de Helena, del mismo modo que la bajada de las nórdicas a las playas del sur era un remedo del rapto de las nuevas sabinas, el acto fundacional de nuestra modernidad. Estaba de moda buscar sangre nueva más allá de los Pirineos hasta el punto que lo progresista era tener una novia francesa, inglesa, holandesa o alemana. Puesto que Ortega decía que la salvación de España estaba en Europa muchos intelectuales y artistas empezaron a llevar a cabo el rapto de Helena o a liarse con las sabinas. Desde el inicio de la historia ha sido necesario mezclar la sangre para la supervivencia de la tribu. Parece evidente que la pureza de la raza es la causa de su decadencia. Pero hay quien busca montar con esto otra guerra de Troya.

No hay comentarios:
Publicar un comentario